Para algunos el honor, para CALANCHINI la gloria.

Hablar de Calanchini me emociona. Porque es hablar de un hombre que sembró en la vida, sumó siempre y jamás dividió, y sus trabajos son reconocidos en diversas partes del mundo.

DSC05409

 

TRANSITANDO UN CAMINO

La espectacular muestra de Ricardo Calanchini que puede verse durante diciembre, enero y parte de Febrero en el Museo Municipal Sor Josefa Díaz y Clucellas, nos habla no solo de cuestiones técnicas y estéticas, sino de la lucha de un hombre que durante 31 años dedicó minuto a minuto, hora por hora, día a día, a pintar, pintar y pintar. Un hombre que cosechó amistades que en esa noche magnífica del 13 de Diciembre, se pusieron de manifiesto para aplaudir a quien con su voz, su pincel e ingenio supo dar a Santa fe esa identidad que hoy la caracteriza.

 

Unas 150 personas tomaron contacto con el autor, la obra, sintiendo momento a momento la mágica emoción de recorrer ese mundo encantado en donde la imaginación brota a raudales, preñada de experiencias recogidas a través de la lectura, la vida misma, las impresiones y también ¿porqué no? los misterios.

 

Algunos tienen el reconocimiento. Otros, tienen el honor. Pero a Calanchini le toca la gloria, que no es para todos. En el campo del abstracto cualquiera puede tirar una mancha de pintura y decir «esto es arte». Puede llegar a serlo o no. Pero el maestro Calanchini desnuda en sus trabajos una depurada técnica de impecable manejo del lápiz, pasando del dibujo a la pintura y en diversos soportes. Tildado de «Dalí» por algunos, seguramente al gran maestro le hubiese gustado conocer a este discípulo en estas lejanas tierras, un hombre que recorre las perspectivas y proporciones de manera perfecta, creando mundos e ilusiones al antojo.

 

Precisamente en este mundo al cual le falta magia e ilusiones, viene a dejar su óbolo perfecto de tales componentes.Con la humildad que lo caracteriza, el detalle de lo mínimo, como una ofrenda completa de luminosidad.

Así, pasó la -de acuerdo a sus palabras- la última muestra de Calanchini en Santa Fe, sustentado esto en la necesidad de buscar nuevos rumbos y dentro de una fuerte decisión existencial de autopreservarse en estos tiempos. Un regocijo para los sentidos de los que pudimos estar presente esa noche.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .