Encuentros con compositores argentinos: escribe Osvaldo Andreoli

ENCUENTROS CON COMPOSITORES ARGENTINOS

UN ENCUENTRO SINGULAR

Osvaldo Andreoli
Osvaldo Andreoli con Plácido Domingo, desde 1998.

Creo que discrepamos en la ponderación de la música de Piazzolla. Fue una noche, en las adyacencias de nuestro añorado TC. Intempestivo, el hombre de la boina roja se abrió paso por Libertad, elogiando la evolución armónica en la orquesta de Julio De Caro.

Invitado a mi programa en Radio Cultura, esa tarde de 2002 vino con una grabación de  lo que consideraba música argentina por excelencia. Era el resplandor de las cataratas del Iguazú en el poema sinfónico de Alberto Williams. Mi visitante era el contundente Napoleón Cabrera.

La cita viene a cuento.porque en la presentación del ciclo “Encuentros con Compositores Argentinos” que dirige Alicia Terzian, el coordinador Héctor Coda rememoró a quien estaba en su lugar hace 40 años, en reunión similar, en un debate con propuestas después de escuchar la música. Se refería a Napoleón Cabrera.

Lo interesante es la repetición de aquella experiencia, donde se suman especialistas de otras disciplinas. Y Terzian dio paso a los compositores de hoy, después de rescatar la variedad cultural de nuestra música, en todas sus facetas creativas (incluyendo a la indígena o folklórica, del patrimonio del barroco o de proyección ciudadana).

AVENTUREROS MUSICALES


La primer obra que escuchamos fue “Cementerio de Lucifer” de Marcelo Ajubita. Alicia advirtió que el creador tiene necesidad de transmitir su mundo interno. Lo que no llega es debido a la falta de frecuentación del público.  Impresionaron las variantes con la transformación del sonido, ataques y toques no convencionales con música concreta. Se superponen ataques de violin electrico en distintas velocidades. Aullidos, topadoras, bocinas, aglomeración de sonidos, ritmos irregulares de máquinas, arranque y aceleración de autos, sirenas y campanas de un templo al final. Una elaboración artística de lo caótico, con desechos de sonidos y ruidos que impactan por su carga simbólica.

Si el creador tiene necesidad de transmitir su mundo interno, la crisis ciudadana y civilizatoria nos asalta.

Del rosarino Fernando Maglia escuchamos “Los secretos del silencio”, obra premiada en el concurso internacional “Kasimiersz Serocki”, Polonia 2008. (“El silencio puro ataca más que la estridencia del sonido”, acota la directora del ciclo, anunciando que hará la polémica “ 4 minutos y 33 segundos” de Cage. Y tras cartón, elogia a su convocado. “No todos los creadores encuentran su propio lenguaje, como es el caso de Maglia” quien genera campos tímbricos y armónicos  en una síntesis de géneros, con un velado homenaje a músicos del pasado.  Campea un extremismo expresivo, la exposición musical se extrema en fragmentos o secuencias que se cierran abruptamente, marcando un ritmo recurrente. Gissandos que acaban un golpe percutido. Planos y entrecruzamientos tímbricos y armónicos hacia los bordes.
Una exploración de fronteras y umbrales del silencio. Sonidos con poca tonicidad e irrupción del silencio. “Las carencias generan recursos en un artista”, explicó el compositor.

. A tal punto que un inspirado Héctor Coda saludó a “la gran minoría” que asistía a estas “expresiones inasibles, muy trascendentes” , “debemos aguzar oídos frente a  la triste variedad que se nos impone a diario”, “vale el silencio con golpes de baqueta para afrontar esta complejidad sonora”.Importa “penetrar la obra sonora porque es recupernos a nosotros mismos y a la ciudad”. “Esta zona es una de las más creadoras del planeta”. “El artista nunca se extralimita, siempre se autocritica”, fueron algunos de sus conceptos . A su turno, Terzian recordó que hace algunos años en  “La liberté” de Lille leyeron “se nota en la música de los compositores argentinos la opresión de la dictadura”, y para ubicar al artista en su entorno agregó “si ustedes no cambian la sociedad el creador seguirá haciendo estas cosas” Claro, es más duro escucharlo que leerlo en un libro.

PARTICIPANTES EN EL DEBATE



La reunión se vió  enriquecida por el aporte de la poeta y ensayista Cristina Piña, quien leyó  poemas que reflexionan sobre la palabra, a tono con las obras autoreflejas que  escuchamos.

Se destacó la intervención de Edwin Harvey, experto en  legislación y políticas culturales, autor de “Política y financiación pública de  la música”. Reseñó antecedentes de apoyo a la cultura. En el siglo XIX el  parlamento aprobaba leyes para que los artistas pudiesen viajar. En los años 30  con la ley 11.723 se reconoce el derecho de autor, ley de leyes para la  creación. De su buen funcionamiento depende todo lo demás. No hay que olvidar  que según la Revolución Francesa el derecho de autor era el único y legítimo  derecho de propiedad. Resaltó la importancia de SADAIC y ARGENTORES para que los  creadores perciban y reciban sus derechos. Hay artículos en la ley 11.723 para  el fomento de las artes y de las letras y se crea la Comisión Nacional de  Cultura que empieza a funcionar en l935. Una finalidad es construir y poner en  funcionamiento el Auditorio Nacional. El experto en política cultural comparada  elogió la política española que nace en l977. En menos de 30 años construyeron  20 auditorios.  Entre nosotros se creó el Fondo Nacional de las Artes en  l958., del que fue asesor jurídico hasta l973. Los directores eran Enzo Valenti  Ferro, Rafael Gonzalez y Juan José Castro.

La excelencia de quienes dirigen  influye en el financiamiento de las artes. Por algo esta institución perduró  pese a los avatares. La música fue atendida con préstamos, subsidios y premios.  Créditos cada 2 o 3 años para instrumentistas musicales. En el campo de la  música Juan José Castro manejaba los recursos del Fondo, los distribuía. En  l967, con el golpe de Onganía, se derogaron los recursos por decretos leyes. Hay  que pensar que el capital originario ( es un fondo financiero) hoy día  equivaldría a 200 millones  de pesos. Y se distribuía en créditos subsidios  becas y premios. Pero actualmente el Fondo sólo dispone de 10 o 12 millones. Hoy  tiene su casa propia renovada durante la presidencia de Amalita Fortabat. Con la  vuelta de la democracia Alfonsín nombró a Harvey presidente del directorio junto  a Calderón y Graetzer. Duró 7 años. Pero no se volvió a contar con los grandes  recursos  que había hasta l967.( Edwin Harvey se declaró admirador de la  política musical francesa. Marcel Landowski fue designado por el entonces  ministro de cultura, André Malraux.  En 1966, Landowski,( tan polémico como  Boulez), estaba preocupado por la excelencia ante la competencia extranjera.  Sobre política musical pedía una revolución musical. “Lo básico es la orquesta  sinfónica”. Constató casi l00 orquestas permanentes en Alemania, 1 por cada  500.000 habitantes, frente a Francia con sus 14 orquestas, 1 por cada 3 millones  . Y observó el caso del segundo oficio del músico, con trombones taxistas y  violas en los grandes almacenes. ¿Cómo conseguir la excelencia ante la  competencia extranjera? Es algo para reflexionar entre nosotros. Landowski tenía  a Malraux y a De Gaulle que hacían políticas de Estado.)

En l959 se enviaron  50 becarios al exterior financiados por el Fondo Nacional de las Artes. En este  aspecto hubo un estancamiento, más aún , un retroceso

Se escuchó decir en el  debate que hasta l989 había en el Fondo 5 millones de dólares , dinero que fue  dilapidado.
El Fondo no sólo apoyaba a los creadores, sino también  operaciones de crédito para teatros públicos de provincias. Apoyó reconstrucción  del Teatro Nacional Cervantes y se financiaban ediciones discográficas. Hoy sólo  puede dar premios para 4 libros por año. Según Harvey la función del Fondo no es  recibir aportes privados. En un momento se pensó crear una fundación para  recibir aportes privados, “Pero entonces bajemos la cortina”, dijo. El Fondo  debe tener sus propios recursos funcionando como entidad bancaria. Su fin no es  otorgar premios sino apoyar y financiar a los creadores.
Para  volver a funcionar solo requiere recursos permanentes. Es irritante que nos  digan que no hay dinero: 100 millones parece exagerado pero resulta que para el  fútbol hay 600 millones…
COMPOSITORES ESCEPTICOS
 

Por su parte  los compositores  se mostraron escépticos. Marcelo Ajubita directamente  descreído de las instituciones. Hay artistas que son reconocidos después de  muertos y algunos son directamente olvidados. Bach estuvo olvidado 200 años. Van  Gogh vendió un solo cuadro durante su vida…

Un caso de falta de continuidad de las instituciones se presenta cuando no se cumplen compromisos asignados y se privilegian los cargos por sobre la institución propiamente dicha. Una ópera de cámara de Fernando Maglia estaba programada por el Centro de Experimentación Teatral  del Teatro Colón para ser estrenada en octubre en el Teatro del Globo. Cuando cambiaron las autoridades ni le avisaron que fue cancelada. “Cantos de Albas y presagios” con música elaborada en base a cantos étnicos de pueblos originarios precolombinos, lleva textos de poetas latinoamericanos. Requiere 9 músicos, 2 bailarines, 1 mimo, 2 cantantes (soprano y barítono), sonidos electrónicos procesados por computadora y pantalla gigante con video opcional.

BUSQUEDAS Y ENCUENTROS

Armando Ayache: Va un nuevo envío de la inusitada ebullición de ideas artísticas y creadoras en las sesiones de los lunes en el Centro Cultural de la Cooperación. Mis respetos. Osvaldo Andreoli

PENSAMIENTOS ELECTRONICOS

En la segunda sesión del ciclo Encuentros con Compositores Argentinos que dirige Alicia Terzian, tuvimos la oportunidad de apreciar “Facundia”,  obra electroacústica de Eduardo Checchi. Una breve y densa incursión en un mundo centelleante. El juego tímbrico, de “paleta alta”, infunde sensaciones de expansión. Una profusión sonora con riqueza de colorido en 7 minutos. Música electrónica, sin partitura, que se escucha convincente. La elaboración del sonido en el espacio resulta de una energía arrolladora. En ese juego multicolor parecen insinuarse pianos, flautas, violines. La música con el sonido electrónico, como dijo Alicia Terzian  al presentar al compositor. Checchi es un investigador con antecedentes catedráticos y  premios nacionales e internacionales. Con alrededor de 70 obras, que incluyen el teatro musical. Parece absurdo que no sea nominado a los premios Konex, con una foja profesional y artística de tal calibre.

EL FANTASMA DE GINASTERA

Ginastera llegaba “cargado de materiales” al aula 9 del Conservatorio Nacional. Era 1954 y Alicia escuchó por primera vez música concreta y electrónica. ¿Se acabó la orquesta? ¿Todo será electrónico? ¿Se desplazará al sonido natural? Y don Alberto: “No, va a ser un sonido más, con el cual se hará música”. Pero al escuchar, los alumnos “imaginaban la partitura” y se preguntaban si era necesario saber armonía y contrapunto…

DE LO LUDICO A LO DRAMATICO

Sin embargo, el conocimiento de la armonía clásica enriquece de modo inconmensurable la paleta de colores…

“Helión para flauta baja y electroacustica” de Matías Giuliani utiliza el sonido natural y transformado. Hay grabación de voz y en la partitura consta la flauta. Se destaca la yuxtaposición y el diálago del instrumento acústico y electroacústico. La audición de esta obra se contrapone a la de Checchi. Del juego con el sonido se pasa a un mundo convulsionado. El compositor se sirve del instrumento y de lo electrónico junto al conocimiento de la forma para exponer su pensamiento. Lo que va de un soplo, un jadeo, una respiración, sístole y diástole, staccato de flauta. Sonidos desde lo profundo, silencio. Otra presencia, electroacustica, se yuxtapone al monólogo inicial. Se insinúa una voz humana, inarticulada, fragmentaria. Hasta llegar a palabras susurradas. Y explosiones rítmicas, sonidos repetidos.

SE DISPARAN IDEAS

Inmediatamente el coordinador Hector Coda se refirió a la inmediatez con que la música penetra en nuestra capacidad afectiva. La música no significa y por eso no puede ser explicada. No se puede preguntar a los compositores qué quisieron decir . “¿Lo dijeron?” insinuó observando a su alrededor. Al pensar en lo contemporáneo destacó la actualidad del arte pasado. Y al escuchar la música contemporánea se vuelve enriquecido a Bach o a Mozart. Aventuró estructuras similares en Bartok y Bethoven en el plano arquitectónico. El arte es un llamado de atención en épocas oscuras o de disolución. En cuanto a “Facundia” de Eduardo Checchi destacó la elaboración del espacio y el tiempo, la gestación de un universo, la conciencia de pertenecer a la galaxia.  La música de Giuliani desencadenó una serie de asociaciones al mencionarse un monasterio de Tokio, la flauta de bambú, sus funciones religiosas y militares, el tao, el budismo, la rítmica del “Teatro No”. ¿Los códigos del inconciente Lacaniano? El inconciente que funciona como un lenguaje… La fugacidad de la música se rememora. Detonaciones en el lóbulo temporal, música y memoria. “El ser se amasa con tiempo”, según el filósofo Francisco Romero.

La reunión siguió con la modalidad del encuentro multidisciplinario

El artista plástico Martin Blasco, longevo juvenil, rememoró la inquietud del muchacho que está en conflicto con la realidad, “nos sentimos ajenos, en lucha con los que nos rodean, queremos evitar un malestar continuo”. El impacto con unas postales de Van Gogh y Cézanne despertó su vocación en la adolescencia. La vivencia del impacto es inmediata. Su pasión por la obra de arte en la vía pública deplora la contaminación visual a la que son sometidos monumentos y esculturas. Carteles publicitarios arruinan el contexto paisajístico original, lo que califica de “crimen urbanístico”. Blasco fue fundador del movimiento Arte Madi donde predominaban formas geométricas. Coda recordó la exposición “vasos comunicantes”. Luego vimos imágenes de las esculturas de Blasco. Ante una obra con carácter abstracto, adujo que las explicaciones huelgan, allí hay ritmos, armonías, proporciones. El espectador debe tener impacto neutro. Entonces intervino Terzian: “Ya que ud. habla con términos musicales…¿la música que escuchamos no puede acompañar a monumentos y esculturas de la ciudad?  Y los compositores, por su parte ¿Ven sus obras dentro de un espacio público?”. Todo lo cual disparó ideas encontradas…Hasta se oyó hablar de la  densidad del sonido vinculado a la especialidad óptica. Se puede rodear una obra con sonido.

TOCCATA

Matias Giuliani aludió al límite entre lo pop y lo académico en el medio electrónico. El sonido sigue pareciendo nuevo, reciente. Es difícil distinguir lo elaborado, no tenemos incorporada la orquesta como instrumento. Pero 50 años de música electrónica es como si estuviésemos en pañales…Eduardo Checchi remarcó las posibilidades tímbricas que ofrece la tecnología. La digitalización en el cine. El espacio electrónico enriquece y afina el oído. Se diferencian fenómenos sonoros. Se crea instrumento, orquesta y partitura. Terciando en el debate, Georgina Ginastera recordó la satisfacción de su padre cuando el grupo de rock Emerson, Lake and Palmer adaptó el cuarto movimiento de su primer concierto para piano, con el nombre de “Toccata”.

ORIGEN DE LOS ENCUENTROS

“Siempre seguiré siendo discípula de Ginastera. Uno es discípulo siempre cuando se respeta a sí mismo y al maestro.”, definió la categórica Terzian. En 1965 inició las reuniones debido a la falta de continuidad de las obras después de su primer audición. La partitura no la lee todo el mundo. La obra no existe. Le preocupaban los casos de Juan Carlos Paz, Roberto Garcia Morillo o Rodolfo Arizaga. Las reuniones comenzaron en la casa de la anfitriona, donde se escuchaba la obra y luego dialogaba el compositor con los críticos. Eso duró 3 años. Hasta que Ginastera le dijo “Creo que el Instituto DiTella se acabó. Hacé algo.” Así comenzaron los Encuentros en la sala Lugones del San Martín. Gandini, Krieger, Ranieri pasaron por allí.   Se propuso a Napoleón Cabrera para que coordinara los debates. Era importante que los artistas de distintas disciplinas se reconocieran. Raquel Forner (plástica) se sorprendió porque un compositor vivía a la vuelta de su casa. Se invitó a intelectuales, filósofos, plásticos, poetas y escritores. Y hasta bailó Susana Zimmerman.  Los conciertos no pararon más. Y de la Institución Privada se pasó a una Fundación. La historia continúa.

OSVALDO ANDREOLI
“En el escenario” Radio Cultura

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