CUFFIA Y CALANCHINI: TERAPIA GRUPAL PARA 300 PERSONAS.

Épico.De las mil y una noches. Humanizante.Mito y coraje. Faltan adjetivos para definir lo que se vivió el pasado sábado 16 por la noche en el museo Municipal Sor Josefa Díaz y Clucellas, en oportunidad de la presentación del film “El Sueño”, de Silvia Cuffia, con la participación de Héctor Rotger, Ricardo Calanchini y Mirta Pasamonti.

Con una afluencia de mas de 300 personas y una sala llena -que sigue esperando las prometidas PC e internet, como corresponde a un museo de esa jerarquía- se pudo apreciar el estreno del material filmado por la videoasta santafesina Silvia Cuffia. Las centenas de personas congregadas en calle San Martín, dieron una calurosa aprobación al emprendimiento, que refleja de una manera poética, nostálgica y sutil, la vida de un pintor y los artistas.

Enhebrando historias con escenarios un tanto surrealistas a veces, sumado a un impecable rodaje de cámaras y producción fotográfica, Cuffia demuestra con este trabajo su pasión por el hombre-historia santafesino, lo intrínseco no solo a lo cultural, sino también, un prolijo trabajo que trasunta diversos enfoques que  apuntalan la cuestión artista – sociedad…(¿de consumo…,infértil, irreconociente,estéril…?)

Animarse a realizar este tipo de producción -netamente con un perfil santafesino- significa tener no solo la capacidad, sino también el coraje necesario para llevarlo adelante. En los tiempos de crisis que estamos viviendo, con recortes presupuestarios y el negro horizonte que promete una provincia  que puede arder como una tea incandescente en medio de evidentes descalabros financieros, Silvia Cuffia apunta a un objetivo más sublime y lejano: una utopía que pretende quizás, crear un círculo virtuoso en donde refugiarse de la pavorosa intemperie que espera al artista.

Una impecable instalación en todo el museo, ambientó la presentación. Paneles que colgaban del techo, colchones, despertadores, asientos de colectivos, todo remitió a una puesta en escena fenomenal que atrapó los sentidos. Se nota la mano de Patricia Pieragostini -aunque lo disimule- en el montaje.

Ahora bien, la alegría que reinaba en el ambiente no tenía que ver con nada que no sea el trato digno, afable  y correcto al santafesino, relegado y olvidado desde hace 25 años. Las pasadas gestiones que tuvieron que ver con lo abusivo, dañoso, triste, corrosivo, letal, desastroso, inmisericorde, banalizante,impune (…) hacen que este esfuerzo se vea resaltado con letras capitulares rojas, y dotado de un consenso de la comunidad artística.

Si de algo pueden quejarse los artistas, es de la falta de fuentes de trabajo y un circuito de producción. Un tema profundo pero que es un debate pendiente. Pero de lo que no pueden quejarse es que los  espacios están a full durante los 365 días del año. La pasada semana asistimos a la inauguración de la sala Leopoldo Marechal, que esperaba su re apertura en el teatro municipal. O sea que, en una semana dos eventos que jerarquizan la cultura local.

Una verdadera lástima la ausencia -lo decimos siempre- de autoridades y candidatos. Así como algunos futuros ediles han optado ya por mostrarse televisivamente con el archienemigo del arte y amigo de la cumbia berreta, la “bochita” y el porrón, (ese especimen vernáculo, sub-género de divinidad hindú, no porque obre milagros sino por su abdomen prominente), que se oxigenara  generosa – econòmicamente en la pasada gestión bestializando con alaridos en pelo a las franjas sociales que recibían hambrientas los bolsones desde los camiones) otros, han elegido mostrarse en este target, como el caso del Dr. José Corral, que estuvo presente.

“El Sueño” …Un hecho auspicioso. Para sentirse dignificados. Como artistas y ciudadanos.

 

 

Al fondo, el filme. En primer plano, de espaldas, Ricardo Mascheroni.

 

Iliana Amarillo con Ray.

Zulma Molaro y Gladys Faloni.

Imagen superior: Roberto Favaretto Forner y la Prof.

Graciela Amante Frías Pupkin.

Debajo: Nydia Andino, Marilde Gurdulich, Nidia Catena.

 




Héctor Rotger, José Corral, Silvia Cuffia y Ricardo Calanchini.

 

La distensión del ambiente, el surrealismo de las obras de Calanchini,  motivó para que aflorasen anécdotas pintorescas y fantasías oníricas, como las que parece apreciar Patricia Pieragostini.

 

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .