La instalaciòn de Monasterolo y Scheffer impresiona. No por el grado de ornamentaciòn quizàs, porque su montaje es extremadamente sencillo. Si bien el espacio del Hall de la legislatura fue concebido con otros fines, los artistas santafesinos lograron un aprovechamiento de la retícula que hace que el visitante se aproxime al centro de la misma. Una gama de colores pobre en sí misma, pero rica en texturas y formas. La instalación se visualiza desde el frente y posterior a la misma. Nada se desaprovecha.
Nuestros amigos proponen un camino a transitar sobre el piso calcáreo. Una linea de papel que al final, contiene nùmeros. En las proximidades, hay cajas de cartòn con pedazos de ladrillos cortados en pequeños trozos.
El visitante, recoge un trozo y lo ubica junto a un numero. Luego, va a un panel de papel en la pared, y junto a un numero cualquiera – en orden- (1-30, los dias del mes), anota un suceso historico. Lo denominaron “juego de la memoria”.

Vista de la parte posterior de la instalacion.

Leo Scheffer y Domingo Sahda.























