Esta vez, no tenemos lienzos ante nuestros ojos. Son vinilos transparentes, pintados y montados sobre rieles o pestañas de aluminio liviano, en una gama monocromática. Una lejana intervención de colores, da algo de variedad a la obra del santafesino. Con grafías profundas, gruesas, Monasterolo nos invita nuevamente a recorrer su mundo de formas y dibujos. Las paredes de vinilo funcionan como capas semitransparentes, las cuales superpuestas y en diversos àngulos, van perfilando distintas escenas, que varian de acuerdo a la imaginación y también, la cultura del espectador.
Una cordial bienvenida, como es habitual en la institución, muchos presentes y gente de las mas diversas disciplinas santafesinas, dieron un marco de discreción, alegría y trascendencia a la noche. Nuevamente un hecho positivo para la cultura, para Santa Fe, para todos. Abel: Un gran artista. El MAC: un buen lugar.
Domingo Sahda anticipando a Tusi Horn sobre su próxima crítica.
Los más lindos y codiciados de la noche: Tallone y Monasterolo.
Fermín Viñas, Tusi Horn Alva Soratti, Domingo Sahda y Viviana Tosello.
Maximiliano Maignien -Curador del museo Estrada Bello de Santo Tomé y el escultor Hèctor Welschen.
La plástica santafesina Fernanda Aquere con Pepe Volpogni.
Leo Scheffer, ex – curador de Imago con Luz de ciudad.
Foto superior: los chicos de la empresa gastronómica,
debajo: el artista con el público.
Greta con su ex profesor (Esc.Brown), en un emotivo reencuentro
después de algunos años.
Las hermanitas Monasterolo en el evento.
Angélica Neville, Carla Pallero, Abel Monasterolo, Edith Pallero y Monica Pryzunka.
Mónica, Luz de Ciudad y Angélica.


























